El “Día de los Abuelos” no es una celebración que esté institucionalizada en todo el mundo. Sólo algunos países han establecido una fecha dedicada exclusivamente a los abuelos, para mostrarles cariño, valoración y admiración. En otros sitios, la idea comienza a escucharse debido a que la proporción de adultos mayores con respecto a otros grupos etarios de la población crece año a año, lo que está incentivando la toma de conciencia sobre la importancia de la figura del abuelo en la familia y la sociedad.

Así, aunque desde SerAbuelos alcanzamos a lectores de las más diversas procedencias, y en algún caso la fecha que ellos tienen definida para el “Día de los Abuelos” será distinta, desde este lugar de encuentro queremos invitar a celebrar este 26 de julio, hoy y todos los años, a las abuelas y los abuelos, recordando la festividad de San Joaquín y Santa Ana, abuelos del Niño Jesús.

Es nuestra intención que el “Día de los Abuelos” sea el día del agradecimiento, un día en que la sociedad entera rinda homenaje a todos los adultos mayores, por lo mucho que han dado a sus familias y a su país. Que sea la oportunidad para poner de manifiesto el importante papel de los abuelos en la vida de cada uno, como referencias de la historia familiar, testigos de los primeros pasos, fuentes de formación de identidad, y por su papel en la crianza y cuidado de los niños, en su educación y en el desarrollo de su personalidad. Y, de ese modo, pretendemos que se fomente valores humanos como el respeto y el cariño hacia los mayores.

El “Día de los Abuelos” debe ser un día para DAR: ternura, compañía y tiempo. Un día en que más que buscar algo que regalar a los abuelos (todo obsequio será bien recibido, pero no se trata de agregar una fecha festiva más en el calendario para que el comercio la apropie), se haga lo posible por consentirlos y mimarlos, que es con seguridad lo que más valorarán. Ese día podemos:

 ·       Si vivimos muy lejos de ellos, llamarlos por teléfono o enviarles una tarjeta (postal o electrónica).

·       Visitarlos, llevándoles un detalle especial: ellos apreciarán regalos sencillos como una caja de chocolates, prácticos como una bufanda o una lupa, o simbólicos como alguna manualidad hecha por los nietos.

·       Invitarlos a un restaurante, a ver un espectáculo o a un paseo familiar.

·       Reunirnos en familia en su honor. Podemos preparar un rico desayuno o un postre casero tradicional, organizar algún juego en el que participen abuelos, hijos y nietos, poner los discos de la música que a ellos les gusta, armar una presentación con diapositivas de fotos familiares, o pedir a los abuelos que cuenten alguna anécdota de su infancia o juventud.

·       Hacer que sus nietos les escriban cartas, diciéndoles lo que significan para ellos, o que les hagan un dibujo.

El “Día de los Abuelos” debe ser también un día para reflexionar. Lamentablemente, hay muchos abuelos que se sienten abandonados, en sus propias casas o en hogares de ancianos, porque sus hijos y nietos se han alejado de ellos. Hay muchos abuelos con grandes carencias materiales y afectivas. Este 26 de julio no debemos olvidarlos. Si conocemos algún adulto mayor solo, algún abuelo sin nietos… recordemos agasajarlo también. Cariño y cercanía es el mejor regalo. Los abuelos necesitan ser escuchados, comprendidos y valorados.

 Esperando este 26 de julio, debemos preguntarnos cuánto de lo que somos y hemos logrado es fruto de lo que hicieron nuestros abuelos, los padres de nuestros padres. Y aunque todos los días los tengamos presentes, que el “Día de los abuelos” hagamos lo posible por que sea un día muy especial.

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